¿Cómo valorar la calidad de una lámina impermeabilizante?
La impermeabilización de cubierta es un elemento esencial, aunque poco visible, dentro del sistema de protección del edificio. Su función principal es limitar el riesgo de filtraciones de agua de lluvia hacia el interior, protegiendo el soporte, el aislamiento térmico y los elementos estructurales, de acuerdo con las exigencias del CTE DB-HS 1.
Las prestaciones de la membrana impermeabilizante y del sistema en su conjunto vienen determinadas por sus propiedades técnicas y por la correcta ejecución en obra. Entre las características más relevantes se encuentran la flexibilidad a baja temperatura, la resistencia a tracción y el alargamiento a rotura, la estabilidad dimensional, la resistencia al punzonamiento y el comportamiento frente al fuego, además de la adecuada instalación conforme a las instrucciones del fabricante y a la documentación de proyecto.
Por ejemplo, la flexibilidad en frío define si la membrana puede mantenerse elástica y maleable cuando las temperaturas bajan. Al igual que existen materiales que al enfriarse se vuelven frágiles hasta el punto de partirse con facilidad, lo mismo puede ocurrir en una cubierta sometida a inviernos duros o grandes variaciones térmicas.
Cuando una membrana conserva su flexibilidad, puede adaptarse a los movimientos naturales del edificio sin agrietarse. Esto significa menos riesgo de fisuras y más años de vida útil.
También el alargamiento a rotura mide cuánto puede estirarse una membrana antes de romperse. Hay que tener en cuenta que los edificios siempre están en movimiento: vibran por el viento, se expanden con el sol, se contraen por la noche e incluso pueden sufrir asentamientos con el paso de los años.
Una membrana con un buen alargamiento a rotura actúa como una goma flexible que absorbe esos movimientos sin perder su función impermeable. Gracias a esta propiedad, la cubierta puede adaptarse a imprevistos sin fisuras ni filtraciones.
En cuanto a la reacción al fuego, los materiales de cubierta se clasifican conforme a la norma EN 13501-1 (Euroclases, por ejemplo B-s1,d0), mientras que el comportamiento frente al fuego exterior de la cubierta se evalúa mediante ensayos específicos (Broof(t1), Broof(t2), etc., según EN 13501-5 y ENV 1187). Estas clasificaciones son esenciales para verificar el cumplimiento de las exigencias de seguridad en caso de incendio establecidas en el CTE DB-SI.
¿Qué función cumple un solape?
Los solapes son las uniones entre una lámina de membrana y otra, y aunque ocupan una mínima parte de la superficie, son decisivos. Un solape mal soldado o adherido puede dejar un camino abierto para la entrada de agua.
Aspectos clave en los solapes son: tener un ancho adecuado, llevar a cabo una limpieza previa de la superficie y tener una buena unión. Así, mientras que, en membranas flexible bituminosas y sintéticas, la soldadura por fuego o aire caliente necesita la temperatura y presión correctas; cuando se realiza soldadura química o por adhesión, el adhesivo debe aplicarse y curar según las indicaciones del fabricante.
Con todo, una membrana puede fallar si no se instala correctamente. La calidad final no depende solo del material, sino de la mano de obra cualificada que lo coloca. Para una membrana cumpla su función, la instalación debe tener una superficie adecuada, una fijación correcta, unas condiciones ambientales idóneas y una cualificación contrastada del instalador.