La importancia de prevenir humedades con sistemas de detección de fallos en la impermeabilización

Las precipitaciones registradas en España en las últimas semanas han enterrado, de momento, un problema que preocupaba a todos: la sequía. Pero ha puesto a descubierto otros, como las humedades en todo tipo de edificaciones, normalmente debido a fallos en la instalación o a un mal mantenimiento de la impermeabilización en su envolvente.
No obstante, para anticiparse a estos problemas e identificar y prevenir deficiencias que, llevadas a más, pueden causar patologías graves, como humedades, filtraciones, goteras o manchas, el avance de la tecnología ha sido exponencial, sobre todo para la detección de fugas de agua en impermeabilizaciones de edificios y viviendas.
Veamos algunas de las herramientas más utilizadas:
Sensores de humedad: estos dispositivos son muy útiles porque pueden alertar sobre condiciones que podrían dar lugar a la aparición de filtraciones, moho o daños estructurales en el edificio. Gracias a su instalación, y a través de alertas, se pueden detectar cambios en los niveles de humedad en las fachadas y cubiertas, y prevenir posibles fugas de agua.
Cámaras termográficas: estas cámaras pueden detectar humedades por infiltración o condensación antes de que sean visibles a simple vista y causen patologías más severas en el edificio. Permiten visualizar diferencias de temperatura en las distintas superficies que han sido generadas por las fugas de agua, lo que ayuda a localizar la incidencia con mayor rapidez y eficiencia.
Tecnología puntera: en colaboración con la Escuela de Ingenieros de Telecomunicaciones de la Universidad de Cantabria, una compañía tecnológica ha desarrollado y patentado un sistema capaz de visualizar la presencia de humedades en el interior de las fachadas, cubiertas, forjados, etc. Gracias a los datos obtenidos, referidos a la densidad de la humedad, el sistema, que se adentra 16 centímetros en los sistemas constructivos, puede conocer el recorrido del agua, determinando con precisión los orígenes de la filtración de las humedades.
Drones: en edificios grandes o de difícil acceso, naves industriales, centros comerciales, etc. en los que se permita el vuelo de drones, estos pueden ir equipados con cámaras y sensores para inspeccionar cubiertas y detectar filtraciones o humedades.
Está claro que estas tecnologías no solo ayudan a detectar fugas con carácter preventivo y de una manera temprana en el tiempo, sino que también puede reducir costes a la empresa antes de que aparezcan patologías más graves.