En el contexto actual de incertidumbre hídrica, marcado por largos periodos de sequía seguidos de episodios de lluvias torrenciales, la gestión del agua en las ciudades se ha convertido en un reto estratégico. Durante años las superficies urbanas se han vuelto impermeables, alterando los ciclos naturales del agua y aumentando la vulnerabilidad frente a inundaciones y sobrecargas en los sistemas de drenaje. En este escenario, las cubiertas azules emergen como una solución basada en la naturaleza SBN que permite recuperar parte de ese ciclo perdido, actuando directamente sobre la superficie de la precipitación.
Dentro del proceso de funcionalización de la cubierta, las denominadas cubiertas azules son sistemas diseñados específicamente para gestionar el agua de lluvia —y en algunos casos también aguas grises— mediante su almacenamiento temporal, retención o liberación controlada. Su finalidad es clara: regular la escorrentía, disminuir el riesgo de inundaciones y contribuir a una gestión del agua más eficiente y sostenible en entornos urbanos.
Entre los principales tipos de cubiertas azules encontramos:

Si quieres recibir las últimas informaciones que ofrece AIFIm introduce aquí tu correo electrónico: