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EN LOS TRABAJOS SOBRE CUBIERTA LO MÁS IMPORTANTE ES #BAJARCONVIDA

¿Sabías que cada semana un trabajador sufre un accidente al caerse desde el tejado en el que estaba trabajando? Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), cada 7 días una persona tiene un accidente grave o mortal al caerse desde una cubierta o tejado mientras realizaba algún trabajo de conservación, mantenimiento, reparación o inspección. Entre 2014-18, solo en el sector construcción, 228 trabajadores sufrieron accidentes de este tipo, produciéndoles heridas graves o fatales. Además, la mayoría se produjeron en cubiertas no transitables, a las que solo deberían acceder profesionales acreditados y con todas las medidas de seguridad necesarias.

Por este motivo, y teniendo en cuenta que estos accidentes pueden y deben ser evitados, el INSST ha puesto en marcha la campaña Lo importante es bajar con vida, a la que AIFIm y sus empresas asociadas se unen con el objetivo de reducir a 0 los accidentes en cubierta.

¿Cómo podemos evitarlos?

Primero, poniendo en marcha las tres S –Seguridad, Salud y Sentido común–. Estos deberían ser los pilares básicos de cualquier profesional a la hora de subir y transitar por una cubierta o tejado, con el objetivo de evitar problemas y accidentes innecesarios en nuestro afán por llegar al último recodo del mismo. Y después, siguiendo las seis etapas que nos explican desde el INSST:

  1. Recopilación e información previa sobre la cubierta, de manera que seamos capaces de identificar los riesgos antes de iniciar la obra (huecos, zonas frágiles, pendiente…)
  2. Selección del profesional que va a llevar a cabo la obra, contando siempre con profesionales con el nivel de formación suficiente para llevar a cabo el trabajo.
  3. Planificación de los trabajos, determinando el orden de las actuaciones. De esta manera, podremos prever problemas y minimizar el riesgo.
  4. Preparación de los trabajos. Es decir, materializar a pie de obra todas aquellas medidas que hemos apuntado durante la planificación: equipos de seguridad individual y colectiva, material, etc.
  5. Ejecución de los trabajos. Antes de iniciar el trabajo, se repasarán tanto los procedimientos como los puntos críticos. Durante la ejecución de las obras se contemplarán todos los procedimientos de seguridad.

Por ejemplo, en el caso de reparar la impermeabilización de una cubierta plana, si esta contase con petos perimetrales, debemos evitar arrimarnos al borde o cargar sobre él, ya que podría ceder e, incluso, hacer que nos cayésemos. Si no contase con peto, siempre debemos caminar totalmente enganchados con línea de vida. Un resbalón, un paso mal dado, que haya agua o hielo…, podría tener fatales consecuencias.

¡Atención a las cubiertas inclinadas, ya que es en estas donde se produce el mayor número de accidentes! Siempre debemos pisar en el punto de mayor resistencia de la teja (nervios, conjunción de las tejas con los rastreles) y no olvidar ir debidamente enganchados a la línea de vida.

Y si la cubierta es ligera, metálica tipo deck, y se está ejecutando, además de ir debidamente enganchados a la línea de vida, debemos tratar de caminar siempre sobre los nervios laterales de cada cresta de la chapa. Para ello es importante caminar con el pie en oblicuo para lograr apoyarnos en los dos vértices y siempre empleando el máximo de superficie del pie.

  • Al finalizar el trabajo. Debemos recoger todo el material, e informar al contratista sobre los trabajos realizados, así como facilitarle la documentación necesaria para el correcto mantenimiento de la cubierta.

Todas estas cuestiones quedan recogidas en la guía editada por el INSST, que puedes descargar aquí Trabajos en cubierta: lo importante es bajar con vida (insst.es).

Para finalizar, únicamente hay que recordar que el sentido común ha de ser la herramienta principal que nos ayudará a evitar situaciones peligrosas e innecesarias. Y es el mismo sentido común el que nos dice que debemos seguir las normas de seguridad para trabajos en altura y de seguridad en cubierta, y no debemos transitar de manera inconsciente sobre los tejados por mucha experiencia que tengamos.