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La oportunidad de la rehabilitación para instalar cubiertas frías

La oportunidad de la rehabilitación para instalar cubiertas frías

El impulso de la rehabilitación energética, que se dejará notar en los próximos meses, gracias a la llegada de los fondos europeos destinados a este fin, sitúa a la envolvente, fachadas y cubiertas, en el centro de las renovaciones en los edificios.

Este nuevo escenario edificatorio plantea, además, la necesidad de combatir el cambio climático con soluciones eficientes, capaces de reducir la temperatura del interior de los edificios y aumentar el confort de las viviendas. No en vano, el sector de la construcción es causante de gran parte de las emisiones totales de CO2, como anualmente nos lo recuerda el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy, 5 de junio.

Con el verano a la vuelta de la esquina, el efecto térmico denominado “isla de calor”, generado por la diferencia de temperatura existente en el centro de las ciudades, demanda soluciones constructivas para cubiertas, tanto en edificios nuevos como en proceso de rehabilitación. Y una de las más punteras son las cubiertas reflectantes denominadas “Cool Roof” o de “techo frío”.

Según la Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización (AIFIm), las cubiertas representan el 22% de la superficie de una ciudad y, aunque por ellas se puede perder casi el 30% de la energía de un edificio, de aplicarse medidas eficientes se podrían conseguir ahorros energéticos anuales de hasta el 10%. 

En países, como España, con un alto índice de radiación solar, es necesario rehabilitar y mejorar las azoteas con criterios de eficiencia, implantando soluciones como las cubiertas “Cool Roof”, para reducir la dependencia energética exterior. Existen incluso variantes como los “Cool Colour Roof”.

Y es que, mientras que una cubierta oscura absorbe el calor, aumentando con ello la temperatura de su superficie y de las estancias inferiores, una cubierta clara, que es de elevada reflectividad y emisividad térmica, evita los efectos adversos de las altas temperaturas, rebajando la demanda en refrigeración y posibilitando un considerable ahorro de la energía.

Para calcular los valores de reflectancia y emisividad térmicas, en combinación con la temperatura de superficie, existe el índice IRS (Índice de Reflectancia Solar) o SRI (por sus siglas en inglés), que permite conocer la eficiencia energética que es capaz de aportar un determinado producto o material al edificio en el que se instala. 

El IRS comprende una escala de 0 a 100, siendo 0 el valor más plausible para absorber e irradiar calor y 100 el valor más reflectivo. A mayor IRS, menor sobrecalentamiento del inmueble.

Diferentes sistemas posibilitan que se consigan altos índices de reflectancia solar y, en consecuencia, actuar con una mayor efectividad frente al cambio climático y reducir las emisiones contaminantes. Entre ellos, las láminas de PVC o TPO, láminas bituminosas con revestimiento liso o gránulos blancos reflectantes y los revestimientos acrílicos o de poliuretano con polímeros de alta reflectancia. Existen incluso pigmentos especiales, láminas que, a pesar de no ser blancas, tienen un SRI mucho más alto del estándar gracias precisamente a estos pigmentos característicos de los “Cool Colour Roof”. También la combinación de las cubiertas “Cool Roof” con otras tecnologías, por ejemplo los paneles solares fotovoltaicos, permite mejorar el rendimiento energético del edificio y, por lo tanto, de las viviendas.

Además, este tipo de sistemas de cubiertas favorece conseguir las certificaciones de sostenibilidad. Así, VERDE, la certificación de Green Building Council España (GBCe) evalúa las cubiertas en las que se emplean materiales de alta reflectividad solar, y LEED, la más utilizada a nivel mundial, reconoce el uso de soluciones “Cool Roof” para que los proyectos consigan más puntos.  

Las cubiertas “Cool Roof” o de “techo frío” son, por lo tanto, la solución más eficaz para conseguir que los edificios dejen de ser auténticos coladeros de energía, reduzcan su demanda, comiencen a ahorrar y sean más respetuosos medioambientalmente.